Tengo las mentiras más absurdas guardadas para ti en mi cajón de las bragas, ahí las dejaré hasta que algún día vuelvas y te muerdan la mano y yo te muerda las ganas, sin palabras. Solo excusas y piel, eso que siempre se nos dio tan bien. O eso creía.
Pero es que yo no sé jugar sin trampas si las reglas las impones tú, si decides que quieres jugar deberías saber desde primer momento que no soy buena perdedora pero ganar se me da de puta madre.
Otro gran pero es que es difícil dejar de jugar cuando tu nombre le queda tan sumamente bien a mis orgasmos, por lo que no es culpa mía que este juego sea tan adictivo a la vez que poco cuerdo.
Y sabes que Creer es más fácil que saber y ella últimamente se basa en recordarse a si misma que casi todo lo que había aprendido se había basado principalmente en creer que algo era posible. Buscaba palabras que no existían entre los silencios que él le reprochaba y buscaba motivos entre los recuerdos que cada día le pesaban más para creer que un milagro aún podría ser posible. Pero lo peor es que había dejado de saber que era posible para creer que quizás, dentro de un tiempo cuando ya nada fuese igual, sería algo probable.
No es que todo se disfrazara de un aire de egoísmo destructivo, que también, pero ante todo aquello que algún día se llamó amor se había convertido en un momento dado en hipocresía barata de la buena, de esa que decimos: "nunca más" sabiendo que volveremos con el rabo entre las piernas suplicando que no desaparezcan las ganas de soñar.
El problema está en que a veces dejamos de saber que algo es maravilloso para creer que es una inmensa nube de mierda y al final de tanto creer, la mierda deja de ser una nube para ser una montaña enorme que nos acaba cubriendo hasta las cejas.
miércoles, 16 de enero de 2013
domingo, 13 de enero de 2013
eXpirar.
La inspiración nace del sufrimiento.
Del dolor, la decepción y la soledad nacen las cosas más bellas y fuertes, ese siempre ha sido uno de mis pensamientos más profundos e inútiles, tan positiva a ratos y estúpida a otros como siempre, no cambio. O no lo suficiente. O no como debería.
Cuando las ganas de no tener ganas son más grandes que la propia esperanza quizá ya no hay mucho más que hacer. Quizá, tantas y tantas coincidencias, tantas casualidades ridículas no son más que un cúmulo de CAUSALIDADES, causas para abandonar, porque una retirada a tiempo a veces sí es una victoria.
Pero nada bueno nace del rencor, nada bueno persigue a la incertidumbre, al sentimiento de sentirse más un objeto que una persona.
Crearemos diarios de corazones rotos que se arreglaron con pegamento del todo a 100 para acabar rompiéndose en cachitos más pequeños en el futuro. El corazón no perdona al mismo ritmo que las entraña, necesita un periodo para asimilar y superar mayor.
Y ya da igual, ya es tarde.
lunes, 31 de diciembre de 2012
Bye, 2012.
Esto es algo muy típico y tradicional que se hace cuando se está acabando un año, echar la vista atrás y hacer una recolecta propia de recuerdos e imágenes que no se borran de nuestra memoria para darles la importancia que se merecen, es momento de contrarrestar en la balanza todos aquellos grandes momentos que no tuvieron el protagonismo que se merecían con todos aquellos momentos de mierda que tuvieron más del que deberían... Nunca es tarde para hacerlo.
Para mí el 2012 ha sido un año con demasiados altibajos, he perdido personas, he llorado más de la cuenta, me he perdido a mí misma, he decepcionado, me han decepcionado y he creído que muchas de las cosas en las que creo dejaban de tener sentido en mis narices... Pero a pesar de esto, ha sido un año en el que también he estado en lo más alto, he conocido personas increíbles que han llenado los huecos de aquellas que se fueron, he reído hasta que me ha dado dolor de barriga de tanto reír, he viajado y descubierto rincones nuevos que para mí son inolvidables, he intercambiado miradas, sonrisas y sueños con esas personas que siempre han estado y siguen estando conmigo y he compartido otro año de mi vida junto al hombre al que amo.
Para mí el último día del año también es un día que veo idóneo para dar las gracias a esas personas tan maravillosas que te alegran tu día a día a base de pequeños detalles e intentar entrar en el año nuevo enterrando toda la mierda que la vida nos pone delante, sin dejar que se vaya acumulando de un año para otro, supongo que de esto aún sigo aprendiendo, a enterrar o quemar todo aquello que tanto me hizo tambalear en el 2011 y a veces ha sido un motivo para sufrir innecesariamente en el 2012: Va siendo hora de darle la importancia que merece, ninguna.
Gracias a todas aquellas personas que con grandes o pequeños méritos han significado algo para mí, que han marcado alguna parte de lo que soy a día de hoy, a aquellas personas que ante todo han ido con la verdad por delante, que no han tenido miedo de mostrarse tal y como son: A mis grandes amigas, a las de siempre y a las nuevas, a mis chicos, a los de siempre y a Álvaro, a mis bitches con nuestras ganas de perdernos por la capital JUNTAS, a los psicólogos y psicólogas con los que hemos compartido agobios, exámenes, fiestas, risas, cenas y juegos, a mi familia porque a fin de cuentas son lo que siempre están para todo, a mis nuevos y viejos conocidos, a los que están lejos y a los que están cerca, a aquellas personas que me hicieron sonreír aunque solo fueran 5 segundos, a aquellas que van por la calle con una enorme sonrisa derrochando simpatía, a los niños pequeños que te sonríen al mirarte sin esperar nada a cambio... y a él, a Ángel, por ser después de 7 años el amor de mi vida, por soportarme y amarme incondicionalmente, por mimarme y regañarme cuando lo merezco y por seguir enseñándome día a día lo qué merece la pena y lo qué no, por seguir saltando obstáculos conmigo y sobre todo por su infinita paciencia.
Os quiero.
Y por un 2013 lleno de sonrisas, miradas cómplices, carcajadas, celebraciones, sueños, esfuerzos, logros y ganas de vivir, este año lo que no va a faltar es positivismo y ganas, esfuerzo e ilusión.
domingo, 23 de diciembre de 2012
INSPIRATION: Details
Porque dicen que las grandes personalidades se esconden tras pequeños detalles, que los grandes logros están siempre detrás de un pequeño esfuerzo.
Todo esto me recuerda que mi instinto y mis ganas incontrolables de re-decorar urgentemente toda mi habitación están en marcha desde hace bastante tiempo...
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